Esperanza Inquebrantable

“Esta esperanza la tenemos como segura y firme ancla del alma.” — Hebreos 6:19

Palabra en el original: Elpis (ἐλπίς) – Esperanza firme, expectativa confiada.

Reflexión:
La esperanza en Cristo no es un optimismo ingenuo ni una ilusión emocional. Elpis, en su significado original griego, habla de una expectativa segura, basada no en posibilidades humanas, sino en la certeza del carácter inmutable de Dios. No se trata de “esperar que algo bueno suceda”, sino de saber con convicción que Aquel que prometió es fiel para cumplirlo.

Vivimos en un mundo lleno de incertidumbre, donde las noticias cambian cada hora y las promesas humanas se rompen con facilidad. Pero en medio de esa inestabilidad, Dios nos ofrece un ancla: una esperanza que no se mueve, no se oxida, no se rompe. Así como el ancla de un barco evita que sea arrastrado por las corrientes, la Elpis que tenemos en Cristo mantiene nuestra alma firme en medio de las tormentas de la vida.

Esta esperanza no es pasiva. Es activa, poderosa y viva. Nos impulsa a seguir adelante cuando todo parece detenerse, nos levanta cuando hemos caído y nos recuerda que la historia aún no ha terminado. Mientras el enemigo susurra que todo está perdido, Elpis grita desde lo profundo del alma: “Dios sigue en control, y aún hay propósito.”

Y lo más extraordinario es que esta esperanza no se basa en circunstancias favorables, sino en una Persona: Jesús, el autor y consumador de nuestra fe. Él ya atravesó el velo, ya abrió el camino, y nos asegura que lo que viene es más grande que lo que pasó. Cuando nuestras emociones vacilan, cuando la ansiedad golpea, cuando el futuro parece incierto, podemos mirar hacia la cruz y al trono vacío — evidencias de que nuestra esperanza está viva.

Tener una esperanza inquebrantable es decidir cada día anclar el alma en las promesas eternas de Dios, y no en las noticias temporales del mundo. Es recordar que cada lágrima será enjugada, cada herida sanada y cada promesa cumplida. No estamos a la deriva: estamos sostenidos por Aquel que nunca falla.

Oración:
Señor, en medio de los días nublados, cuando la duda me susurra y el temor se acerca, recuérdame que tengo un ancla en Ti. Que mi esperanza no vacile con el viento, sino que permanezca firme en Tu fidelidad. Enséñame a esperar con confianza, a creer cuando no veo, y a descansar en la certeza de que Tú ya estás en el futuro. Gracias por ser mi roca, mi refugio y mi esperanza eterna. Amén.

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Respuestas

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  1. Señor mío ayúdame a tener esa esperanza firme en ti, que a pesar de las adversidades de la vida, recordar de que estoy en tus manos, descanso en tu perfecta voluntad y sé que tu promesas cumplirás.

  2. Wao bendita esperanza, es la que hace arder mi corazón, me levanta en tiempos donde las circunstancias reales me quieren derribar, y me ayuda a perseverar, digno es el Señor. Bendiciones

  3. Amen Señor, Es Cristo la roca, el ancla de mi Fe, es mi refugio en tiempos de tormenta y sombra a mi mano derecha y bajo sus alas en tiempo de calma, como dijo El como la gallina cuida a sus pollitos. Aleluya