El Pastor Que Busca

“¿No deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?” — Lucas 15:4

Palabra en el original:
Proserchomai (προσέρχομαι) – Acercarse deliberadamente, avanzar con intención y determinación hacia alguien o algo.

Reflexión:

La parábola del buen pastor en Lucas 15 nos revela un aspecto impresionante del corazón de Dios: Él no es pasivo frente a nuestra lejanía. No espera que los que se han perdido encuentren el camino de regreso por sí mismos. Proserchomai describe un movimiento intencional, decidido, lleno de propósito. Es el retrato de un Dios que no cruza los brazos ante nuestras caídas, sino que deja la seguridad de las noventa y nueve para ir tras el uno que se extravió.

Cuando nos alejamos, muchas veces creemos que debemos resolver todo antes de acercarnos a Dios: limpiar nuestra vida, sanar nuestras heridas, arreglar nuestro pasado. Pero esta imagen rompe esa idea. Jesús mismo es quien recorre montañas y valles para hallarnos. Él atraviesa nuestras barreras, enfrenta nuestras distancias y llega hasta donde estamos, tal como estamos.

Este movimiento no es solo geográfico, es espiritual y emocional. Dios cruza el abismo de nuestra vergüenza, nuestra culpa y nuestro pecado. No espera desde lejos con reproches; se acerca con compasión. Su amor no es pasivo ni indiferente: es insistente, incansable y transformador. Cada vez que nos alejamos, Su gracia se pone en marcha como ese pastor que no descansa hasta encontrarnos.

Y lo más sorprendente es que no nos encuentra para castigarnos, sino para levantarnos, restaurarnos y cargarnos sobre Sus hombros. Así es el amor del Pastor: busca, encuentra, carga y celebra.

Oración:

Jesús, gracias por ser el Pastor que nunca se rinde. Gracias porque aun cuando me alejé, Tu amor me persiguió y me alcanzó. Enséñame a vivir cada día consciente de Tu gracia que siempre viene hacia mí. Haz que mi corazón confíe en que nunca estoy fuera de Tu alcance. Y cuando me sienta perdido, recuérdame que Tú ya vienes en camino para rescatarme. Amén.

Inicia sesión para completar el devocional y ganar puntos.

Artículos relacionados

Respuestas

Responder a Yesenia Guerra

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cancelar la respuesta