El Dios que Prueba el Corazón

“Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios; verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.” Salmo 40:3

Palabra original: shîr chadash (שִׁיר חָדָשׁ) – cántico nuevo, alabanza fresca, una expresión renovada de gratitud y adoración que surge de una experiencia personal con Dios.

Reflexión

El salmista describe un cántico nuevo, no como un simple cambio de melodía, sino como el resultado de una transformación profunda en la vida. Dios no solo lo sacó del “pozo de la desesperación” (v. 2), sino que le dio una nueva razón para adorar. Así, el cántico nuevo es fruto de una experiencia viva con el Dios que salva, libera y restaura.

El término shîr chadash implica algo fresco, distinto, no repetitivo. Nos recuerda que la adoración verdadera no se limita a palabras aprendidas de memoria, sino que brota de un corazón que ha visto la mano de Dios obrar. Cada liberación, cada respuesta de oración y cada acto de misericordia se convierte en motivo para un cántico renovado. La alabanza es viva porque nuestro Dios actúa de manera continua y actual.

Además, este cántico nuevo no es solo para nuestro deleite personal, sino un testimonio para los demás. El versículo señala que “muchos verán y temerán, y confiarán en Jehová”. La adoración auténtica tiene un poder evangelizador: cuando otros ven cómo Dios transforma nuestra tristeza en cántico, se sienten atraídos a confiar en Él.

Dios quiere llenar nuestra boca de nuevas expresiones de gratitud, incluso en medio de la adversidad. No siempre el cántico surge de una vida sin problemas, muchas veces nace precisamente en medio de la prueba, como declaración de fe de que Él sigue siendo fiel. Un cántico nuevo es evidencia de que nuestro corazón no se ha resignado al silencio, sino que sigue creyendo que la misericordia de Dios es nueva cada día.

Vivir con un cántico nuevo es vivir en constante renovación, recordando que lo que Dios hizo ayer merece ser celebrado hoy, y que lo que Él hará mañana nos dará nuevas razones para cantar.

Oración

Señor, abre mis labios para entonar un cántico nuevo que proclame tu grandeza. Que mi adoración sea siempre fresca y testimonio vivo de tu fidelidad en mi vida. Amén.

Inicia sesión para completar el devocional y ganar puntos.

Artículos relacionados

Respuestas

Responder a JuanCarlos

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cancelar la respuesta