El Dios que Da Paz

“Y el Dios de paz estará con vosotros.” Filipenses 4:9

Palabra original: eirēnē (εἰρήνη) – paz, descanso interior, estado de plenitud, armonía que viene de una relación correcta con Dios y no simplemente de la ausencia de conflictos.

Reflexión

Cuando Pablo escribe estas palabras a los filipenses, lo hace desde una prisión. Humanamente, no había circunstancias de calma ni seguridad a su alrededor. Y, sin embargo, su mensaje está impregnado de gozo y de paz. Esto nos enseña que la paz de Dios no depende de lo externo, sino de lo interno, no de la ausencia de problemas, sino de la presencia del Dios de paz en medio de ellos.

El concepto bíblico de eirēnē va mucho más allá de una tranquilidad superficial. Habla de una paz que llena, que completa, que trae descanso al corazón ansioso y esperanza al alma fatigada. Es el resultado de estar en comunión con Dios, de confiar en que Él gobierna sobre todas las cosas y de descansar en Sus promesas.

Mientras el mundo ofrece una paz temporal, basada en acuerdos humanos, dinero, éxito o estabilidad aparente, Dios ofrece una paz eterna y verdadera que no puede ser robada por las circunstancias. Jesús mismo dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da” (Juan 14:27). Esta paz es un regalo que trasciende la lógica, porque guarda el corazón y la mente incluso en medio del caos.

El Dios que da paz no nos promete una vida sin tormentas, pero sí nos asegura Su presencia en medio de ellas. Y es Su presencia la que cambia todo: el corazón temeroso se vuelve confiado, la mente inquieta se llena de calma, y el espíritu cansado encuentra descanso.

Por eso, aprender a vivir en la paz de Dios significa cambiar el enfoque: en lugar de mirar lo que sucede afuera, aprendemos a fijar nuestros ojos en Cristo. En lugar de dejar que los problemas nos definan, dejamos que la paz de Dios gobierne nuestros pensamientos. Así, aunque el mundo se sacuda, nuestro corazón permanece firme, porque el Dios de paz habita en nosotros.

Esta paz no solo es para nosotros, sino también a través de nosotros. Cuando vivimos en ella, nos convertimos en instrumentos de reconciliación, en portadores de calma en un mundo lleno de ansiedad. La verdadera paz fluye de la intimidad con Dios y se convierte en un testimonio vivo para los demás.

Oración

Señor amado, gracias porque Tú eres el Dios de paz. En un mundo lleno de ansiedad y confusión, Tú me ofreces un descanso que no depende de lo que me rodea, sino de Tu presencia en mi vida.

Enséñame a vivir en esa paz cada día, a descansar en Ti incluso cuando las tormentas soplan fuerte. Que mi corazón no dependa de las circunstancias externas, sino de lo que Tú produces dentro de mí: plenitud, calma y confianza.

Haz que mi vida sea un reflejo de Tu paz, para que otros puedan ver en mí la diferencia que solo Tú puedes dar. Y que en cada situación yo pueda recordar que donde Tú estás, allí la paz siempre reinará. Amén.

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Respuestas

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  1. Amén. La paz de Dios hermanos, sea en cada uno de sus hogares.
    Gracias amado Padre, por que usas personas como tus instrumentos para bendecir la vida de otros.
    Que esta pas y tu fortaleza nos guíe en el día a día y en cada detalle de nuestro andar.
    Gracias Padre, por que sé que oyes nuestras oraciones. En el nombre de Jesús. Amén

  2. A lo largo de todos estos años que llevo en el evangelio, mi Dios se ha encargado de hacerme entender que Él es mi paz, y esa paz no se compra, ni se compara a nada 🥹🥹
    gracias por bendecirnos Pas.