Corazón Enseñable

“Muéstrame, oh Jehová, Tus caminos; enséñame Tus sendas.” — Salmo 25:4

Palabra en el original: Lamad (לָמַד) – Aprender, ser formado, recibir instrucción.

Reflexión:
En una generación que exalta la opinión propia y la autosuficiencia, tener un corazón enseñable es un acto contracultural. El término hebreo Lamad no se refiere solamente a adquirir información, sino a permitir que esa verdad moldee nuestra forma de pensar, vivir y reaccionar. Es el proceso de ser formado, de permitir que la sabiduría de Dios penetre las capas más profundas del alma y transforme nuestra perspectiva desde adentro.

David, un rey, un guerrero y un hombre conforme al corazón de Dios, clama por dirección. No se apoya en su experiencia ni en su posición, sino que se presenta como un aprendiz delante del Maestro. Esto revela un principio vital: mientras más crecemos espiritualmente, más conscientes somos de nuestra necesidad de ser enseñados. El verdadero crecimiento no se trata de saber más, sino de depender más de Dios para cada paso.

Tener un corazón enseñable es vivir con oídos espirituales atentos y con una postura humilde. Es reconocer que los caminos de Dios son más altos que los nuestros, y que solo Él conoce el destino final. Es permitir que Él corrija nuestra ruta, confronte nuestros pensamientos errados y nos dirija, incluso cuando eso contraría nuestros planes personales.

Cuando nos sometemos al Lamad del Señor, Él revela caminos de vida, sana heridas antiguas con Su verdad y planta en nosotros discernimiento para las decisiones cotidianas. Un corazón enseñable no es perfecto, pero es sensible. No lo sabe todo, pero desea aprenderlo todo de Aquel que todo lo sabe.

Oración:
Padre amado, dame un corazón dócil, libre de orgullo y siempre dispuesto a aprender. Que no me cierre en mis propios caminos ni confíe en mi limitada sabiduría. Enséñame con Tu verdad, corrígeme con Tu amor y dirígeme con Tu paz. Quiero caminar por Tus sendas, ser moldeado por Tus manos y crecer cada día en obediencia a Ti. Haz de mí un discípulo que ama ser instruido por Ti. Amén.

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Respuestas

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  1. Hermosa palabra, me llega junto con ” someteos pues a Dios” de Santiago, para que el espíritu del Señor habite en nuestros corazones y nuestra alma se deleite en su presencia!!

  2. Es dificil ser enseñable cuando tus pensamientos son confrontados, solo le pido a Dios que me de la fortaleza de tomar las desiciones basadas en obediencia a su palabra.