Paz en la Tormenta

“¿Quién es este, que aun el viento y el mar le obedecen?” — Marcos 4:41
Palabra en el original: Siōpaō (σιωπάω) – Callar, silenciar, imponer calma total.
Reflexión:
La vida muchas veces se parece a una tormenta repentina: intensa, violenta, impredecible. Aun los discípulos, estando al lado de Jesús, fueron sorprendidos por una tormenta en el mar. El problema no era solo el viento o las olas, sino el temor que inundó su corazón. En ese contexto, aparece una palabra clave: Siōpaō — un mandato de Jesús no solo al mar, sino al caos que los rodeaba y al temor que los dominaba.
Siōpaō no es un simple “cállate”, es una orden soberana que impone calma absoluta, una autoridad que no busca consenso. Jesús no negocia con el caos; Él lo silencia. Esa misma voz que dijo “hágase la luz” en el principio, ahora ordena que se haga la paz en medio de la tormenta.
Este relato nos enseña que Jesús no siempre evita la tormenta, pero sí promete estar en el barco. Y cuando Él está presente, hay esperanza real de paz, porque no se trata de nuestras habilidades para remar, sino de Su poder para hablar.
La tormenta exterior puede continuar por un tiempo, pero Su palabra crea un silencio interior que el enemigo no puede romper. Ese silencio no es vacío, es plenitud de confianza. Es saber que quien tiene el poder de silenciar los mares, también tiene el poder de guardar tu alma.
A veces, la mayor fe no es mover montañas, sino permanecer en calma mientras el viento sopla, porque sabes que en cualquier momento, Su voz se alzará y traerá orden al caos.
Jesús, Tú que hablas y las tormentas se callan, habla hoy a mi corazón. Silencia el ruido del temor, la ansiedad y la desesperanza. Enséñame a confiar en Ti incluso cuando el mar está agitado. Que mi paz no dependa del clima, sino de Tu presencia. Amén.
Oración:
Jesús, Tú que hablas y las tormentas se callan, habla hoy a mi corazón. Silencia el ruido del temor, la ansiedad y la desesperanza. Enséñame a confiar en Ti incluso cuando el mar está agitado. Que mi paz no dependa del clima, sino de Tu presencia. Amén.
Inicia sesión para completar el devocional y ganar puntos.
Amen. Señor, que tu paz silencie todo pensamiento y sentimiento que me aparte de tu paz
Padre. Ayúdame a mantenerme firme ante las adversidades, sabiendo que tú estás en mi barca.
Señor en la tormenta recuérdame, eres tu quien me acompaña, hazme confiar en tu Soberanía y que siempre estás en control.