Gracia que Transforma

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.” — Efesios 2:8

Palabra en el original:
Charis (χάρις) – Favor inmerecido, don divino, influencia sobrenatural que transforma el corazón.

Reflexión:
En un mundo donde todo se mide por méritos, logros y recompensas, la gracia de Dios —Charis— irrumpe como una revolución del cielo. No es una simple expresión de bondad divina, sino una fuerza viva, activa y transformadora que toma al pecador y lo hace justo, al indigno y lo hace heredero, al quebrantado y lo convierte en testimonio de redención.

Charis no es solo el punto de partida de nuestra salvación, sino también el combustible diario de nuestra vida espiritual. Es la corriente constante de amor y poder que fluye del corazón del Padre hacia aquellos que, sin merecer nada, reciben todo. Nos salva, sí. Pero también nos capacita para vivir, nos fortalece para avanzar, nos levanta cuando caemos y nos moldea a la imagen de Cristo.

Esta gracia no es pasiva: trabaja profundamente en lo oculto. No maquilla las heridas, las sana. No ignora el pecado, lo vence. No tolera la mediocridad, la eleva. Es gracia que disciplina, corrige, anima y renueva. Quien la entiende, deja de luchar por aceptación y comienza a vivir desde la identidad de hijo amado.

La palabra Charis implica también “influencia divina sobre el corazón y su reflejo en la vida”. Es decir, no solo se recibe, se refleja. Quien ha sido tocado por la gracia, inevitablemente comenzará a extenderla. Así como el sol no puede dejar de brillar, el corazón lleno de gracia no puede dejar de amar, perdonar y servir.

Oración:
Señor, gracias por Tu Charis — por esa gracia inmerecida que me salvó, me sostiene y me transforma. Perdóname cuando intento vivir por mis propios méritos y ayúdame a depender completamente de Tu favor. Que cada parte de mi ser sea impactada por Tu gracia y que mi vida sea un reflejo vivo de Tu amor. Transfórmame desde lo profundo y úsame para extender esa misma gracia a otros. Amén.

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