El Dios que Atraviesa la Noche

“La nube era oscuridad para unos, pero luz para otros.” Éxodo 14:20
ʿāraḇ (עָרַב) – noche densa, mezcla de caos, transición e incertidumbre; momento en el que la visión humana falla, pero la intervención divina permanece.
Reflexión:
La noche es el lugar donde nuestras fuerzas se agotan, donde el miedo crece y donde el camino parece desaparecer.
Pero es precisamente en la noche donde Dios revela la diferencia entre quien lo sigue y quien camina sin Él.
Para los egipcios, la misma nube que descendió era oscuridad absoluta, confusión, bloqueo, imposibilidad.
Para Israel, esa misma nube era luz, dirección, protección, avance.
El texto no describe únicamente un fenómeno físico, sino una realidad espiritual:
la misma situación puede ser destrucción para unos y liberación para otros, dependiendo de quién va guiando el camino.
Cuando Dios va delante, la noche deja de ser amenaza y se convierte en pasaje.
El caos deja de ser final y se vuelve transición.
La oscuridad deja de ser terror y se convierte en túnel hacia un nuevo comienzo.
La noche no te define, solo expone quién sostiene tu jornada.
Es en la oscuridad donde la presencia de Dios brilla más fuerte.
Es cuando no ves nada que Él demuestra que nunca dejó de guiarte.
Es cuando todo parece detenido que Él prepara lo imposible que está por venir.
La noche que temes quizá sea el corredor que Dios está usando para llevarte al otro lado.
Donde tú ves tinieblas, Él enciende dirección.
Donde tú ves pánico, Él coloca protección.
Donde tú ves final, Él abre camino.
No temas a la noche.
Teme caminar sin Su luz.
Porque cuando Dios atraviesa la noche contigo, ninguna oscuridad puede detenerte.
Oración:
Señor, atraviesa conmigo esta noche.
Convierte mi oscuridad en un camino iluminado.
Guía mis pasos con Tu presencia.
Y llévame al otro lado bajo Tu luz.
Inicia sesión para completar el devocional y ganar puntos.
Respuestas