El Dios que Respira Vida en el Cansado

“Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna.” Isaías 40:29
koach (כֹּחַ) – fuerza interior, capacidad vital, energía que viene de Dios para continuar cuando todo en ti parece agotado.
En hebreo, koach no es solo fuerza física; es aliento, resistencia, vigor espiritual, aquello que te sostiene cuando ya no queda nada más.
Reflexión:
El cansancio no es señal de falta de fe; es señal de que llevas tiempo luchando más de lo que tu alma puede soportar.
Hay cansancios que el cuerpo siente, pero hay otros que solo el espíritu reconoce: el cansancio de intentar ser fuerte, de cargar lo que otros no ven, de continuar cuando algo dentro de ti quiere detenerse.
Pero Isaías revela un secreto divino: cuando tú llegas al final, Dios recién comienza.
Tu límite no es un muro para Él, es una puerta.
Cuando pierdes el aliento, Él sopla un nuevo aliento.
Cuando tu fuerza se agota, Su fuerza irrumpe.
Y lo más extraordinario: Dios no solo devuelve lo que se agotó… Él multiplica.
Koach no vuelve al nivel anterior, Él te lleva más allá.
Lo que para ti es colapso, para Él es oportunidad.
Lo que tú llamas final, Él lo llama reinicio.
Dios no te devuelve al punto de partida; Él te lleva más lejos de lo que podrías llegar por tus propias fuerzas.
Él conoce el ritmo de tu corazón, conoce el agotamiento de tu espíritu y no te condena por estar cansado.
Él viene a tu encuentro, no para exigirte más, sino para sostenerte mejor.
La fuerza de Dios no es una motivación humana elevada, es un poder divino que se mezcla con tu fragilidad y la transforma en avance.
Si hoy te sientes vacío, recuerda esto: Su aliento aún existe, y es suficiente para comenzar de nuevo.
Oración:
Señor, sopla vida en mi cansancio.
Renueva mis fuerzas internas.
Sostén mis pasos cuando ya no puedo más.
Y llévame más lejos en Tu poder.
Inicia sesión para completar el devocional y ganar puntos.
Respuestas